Ahora que tengo su atención, ¿qué es exactamente un kraken? Es una criatura marina legendaria que aterrorizaba a los barcos que navegaban por el océano Atlántico Norte. Era una amenaza desconocida que vivía en las profundidades del océano y podía atacar sin previo aviso provocando un caos indescriptible. Es discutible si la leyenda del kraken tiene su origen en el avistamiento de un calamar o pulpo gigantesco, pero de cualquier manera aterrorizaba a los marinos, ya que nunca sabían si podrían encontrarse con la criatura o cuando sucedería. Los mitos nunca mueren, pero existen peligros reales que acechan en el fondo de los océanos del mundo, y es allí donde precisamente viven y trabajan los cables submarinos.

Hace cientos de años, cuando el kraken aterrorizaba a los marinos que atravesaban los océanos del mundo, los barcos eran el único método de intercambio de información entre los continentes que estaban separados por miles de kilómetros de agua. Esto fue así hasta que se estableció el primer cable submarino transocéanico fiable hace más de 150 años, allá por el año 1866. Este cable telegráfico vanguardista transmitía a velocidades de las que hoy nos burlaríamos, pero fue sin duda, un incremento monumental del rendimiento cuando se compara con el envío de cartas manuscritas de uno a otro continente, lo que podría tardar semanas e incluso meses. Imagine haber esperado meses para recibir una carta importante, ¡para luego no poder entender la letra de la persona que la envió! ¡Qué horror!

La mayor parte de los cables submarinos modernos se basan en la tecnología de transmisión óptica coherente, que ofrece mejoras de capacidad descomunales en comparación con los primeros cables telegráficos de antaño y pueden transportar de manera fiable múltiples terabits de datos por segundo. Hemos avanzado mucho en mejorar la cantidad de información que podemos llenar en estas fibras ópticas que tienen el tamaño de un cabello humano, alojadas en cables del tamaño de una manguera de jardín común, y tendidas en los fondos oceánicos del mundo a lo largo de miles de kilómetros. También progresamos mucho en ser sumamente y completamente dependientes de esta infraestructura crítica, que ahora transporta transacciones por el valor de $10 billones – sí, BILLONES – todos los días, más del 95% de todo el tráfico intercontinental, y están experimentando una CAGR de crecimiento de más de un 40% a nivel mundial. Esta infraestructura de red será más crítica, ¡si es que esto fuera posible!

¿Por qué deberíamos preocuparnos por los cables submarinos que están tranquilos en los fondos oceánicos del mundo? Porque no hay un Plan B.

Simplemente no existe una alternativa viable a la infraestructura crítica de cables submarinos del mundo. Los satélites no cuentan, porque no pueden competir con la capacidad requerida, el rendimiento, la disponibilidad, la seguridad o los precios de las redes ópticas de alta velocidad actuales, terrestres o bajo el mar. La mayoría de la gente nunca escuchó hablar de los cables submarinos, pero ellos están allí, llevando información de manera silenciosa e invisible sobre el proyecto de construcción más grande que la humanidad haya emprendido jamás – la Internet.

Que no haya alternativa significa que debemos innovar continuamente para aumentar la capacidad de transporte de información de estas venas yugulares de la conectividad intercontinental, para protegerlas mejor de las fallas inevitables para garantizar la disponibilidad continua, y para mejorar el costo total de propiedad para mantener el ritmo de la erosión constante de los precios –muchas veces objetivos contradictorios, ¿no es así?

Ahora llevamos la revolucionaria arquitectura GeoMesh al extremo con el lanzamiento de GeoMesh Extreme que mejora a su predecesora al incorporar varios avances clave.

Presentamos la nueva solución GeoMesh Extreme de Ciena

En el año 2013, Ciena lanzó una solución de red revolucionaria que abordaba estas exigentes metas de diseño con la introducción de GeoMesh, que lideró las redes PoP-to-PoP. Al considerar el segmento submarino de una red de extremo a extremo de manera similar a un segmento de red terrestre (si bien tiene una longitud de miles de kilómetros y está en el fondo de los océanos del mundo) Ciena borró los puntos de demarcación de las redes submarinas-terrestres tradicionales – vestigios de razones históricas – en las estaciones de amarre de cables, que revolucionó la manera en que las redes de extremo a extremo, terrestres y marinas, se diseñan, despliegan y mantienen. En todo el mundo se pudieron ver los beneficios generados por la escalabilidad, disponibilidad y simplicidad.

Pero no nos detuvimos aquí, porque las exigencias en constante cambio que sufren las redes nunca se detienen, jamás.

Ahora llevamos la revolucionaria arquitectura GeoMesh al extremo con el lanzamiento de GeoMesh Extreme que mejora a su predecesora al incorporar varios avances como WaveLogic Ai, Blue Planet MCP, Blue Planet Analytics, redes de paquetes, conmutación de protección, y servicios profesionales de red. Esta nueva solución de redes submarinas abierta permite que los operadores de cables submarinos combinen todos los componentes que requieren, ofreciéndoles más opciones – el principal beneficio de los Open Cables – que lanzamos comercialmente el pasado noviembre con nuestra nueva alianza de colaboración con TE SubCom, un pionero del sector que provee tecnología de comunicaciones submarinas y servicios marinos.

¿Quiere saber más acerca de GeoMesh Extreme? Vea el siguiente video, que explica qué es GeoMesh Extreme y cómo Ciena nuevamente cambia el escenario marino de las redes submarinas, tal como lo hizo su predecesor en 2013.

Ni siquiera el mítico kraken puede alterar las redes submarinas basadas en GeoMesh Extreme, y eso es algo muy bueno.